Sunday, June 22, 2014

Príncipes + Princesas + Wyborowa = DESASTRE

Antes de continuar con mi historia de 10 capítulos, necesito escribir sobre lo aprendido este fin de semana.

La noche empezó a la hora en que desperté, justo a las 19:43 del sábado, tenía que estar en la Zona Rosa a las 20:30, algo que claramente no iba suceder dado que no me había bañado y no tenía contemplado que mi siesta durara 5 horas en vez de 1.
Me levanté con prisas, puse música y me metí a la regadera, le marqué al amigo con el que me vería y le dije que iba retrasada, cosa que no le sorprendió pues me conoce desde 10 años. Me arreglé con lo primero que se me vino a la mente, aunque a estas alturas tiene años que no me arreglo para salir de noche y acabo vistiéndome bastante similar a un día en la oficina, esto me decepcionó un poco cuando me miré al espejo justo antes de salir del departamento.
Por fin llegué al punto de encuentro, con 30 minutos de retraso sobre la hora previamente ajustada. Nos movimos al lugar donde festejaría su cumpleaños una de mis amigas: un karaoke coreano con toques clandestinos que simplemente aderezan la experiencia. Cantamos juntos "Madness" justo antes de irnos, nos quedó increíble y noté como mi amigo tenía esa mirada de perrito huérfano que tanto miedo me da que me dirija. Lo ignoré, tomé mis cosas y nos fuimos a la siguiente parada: la fiesta de despedida del polaco.
Pasamos por algo de beber y llegamos a una casa donde estaban al menos 200 personas ya bastante enfiestadas... Y fue entonces cuando vi al chico que había estado esperando ver por casi 1 mes: cuidadosamente desaliñado, barba de varios días y el cabello enmarañado. Sentí como mi corazón saltó un poquito y empezamos a saludar a quienes conocíamos haciéndonos espacio entre la gente hasta llegar al príncipe hippie que me saludó con un abrazo prolongado y me preguntó si quería alguna canción pues él estaba mezclando la música en ese momento. Como siempre, yo pedí Hot Chip y él sonrió.
Todo era normal y esperado hasta que apareció la princesa, su novia, y yo me convertí en la villana maldita (o algo así). Pasó un rato y mi príncipe se fue a dejar a su princesa para regresar 30 minutos después con una botella de vodka en la mano dando shots a diestra y siniestra.
Yo había bebido para ese entonces lo suficiente como para bailar con 5 grados menos de cordura. El príncipe se acercó y me preguntó por qué no los había acompañado durante su último viaje a lo que respondí: 'Porque sólo tenía una razón para ir, pero esa razón tiene novia y prefiero no interferir'. La respuesta fue una sonrisa y un 'me encantas por ser tan sincera... y sabes que me gustas muchísimo, ¿no?'.
A ver, ¿me explican?, claramente esta conversación no estaba yendo por la dirección adecuada y se lo hice saber, lo siguiente que recibí fue un beso, sí: un FUCKING beso.
Ciertamente confundida, me alejé y busqué a mi amigo para decirle que me iba de la fiesta. 10 minutos después ya teníamos un taxi e íbamos camino a dormir.
Mi confusión no es porque me haya hecho sentir que podría haber algo entre nosotros, fue una sensación de decisión de alejarme de alguien como él. Sí, me encantas, sí, besas increíble, sí, tienes novia y te vale madres. Es ciertamente una lástima haber recibido un beso en vez de un 'gracias, pero tú sabes, tengo novia'. Me siento decepcionada de los seres humanos, ¿por qué la gente es tan mierda? ¿en qué momento decides pasar por sobre todos los compromisos que adquiriste al entrar en una relación y darle un beso a otra tipa sólo porque ambos saben que se gustan?
La honestidad de una situación no justifica el cinismo.
Ese es mi aprendizaje de este fin de semana.

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