No es que no me importe, lo que molesta es que sepas cuánto me importa.
No es olvido, son ganas de ignorar el pasado y el presente.
No es que presuma, es que me aseguro de que sigo viva.
Tampoco son ganas de dejar de quererte, sólo son ganas de no sentir por ti y por alguien.
No es que me encante sonreír y que súbitamente vea el mundo de color de rosa, es que así se notan menos las marcas dejadas por lo años.
No es que te extrañe, es que quisiera ser el camino de tu viaje.
Ni siquiera es que te quiera, es que me gusta estar en silencio a tu lado.