También están las princesas que viven despiertas, esas que tienen insomnio y como consecuencia cuentan con ojeras permanentes. Son especies más comunes de lo que cualquier persona pensaría, son esas chicas que a pesar de bonitas y listas, son autosuficientes; pero están solas esperando que pase el príncipe adecuado y lo extraño es que éstos siempre se dan la vuelta antes de pasar frente a ellas, algunas se pasan la vida esperando a su amado y de tan poco dormir suelen confundirlo con algún sapo.La siguiente princesa es esa que verdaderamente se queda dormida, vacía, tan encerrada en su mundo de ensueño que se convierte en el accesorio perfecto para los príncipes que normalmente tienen tanques brillantes en lugar de corceles.
Además, está la princesa que sueña despierta, no es una mezcla de las anteriores, de hecho es la más preciada; ella tiene brillo en los ojos, es la que te enamora sin querer, la que te sonríe y te derrite, esa que jamás podrás alcanzar, esa perfecta que hace que el resto del reino parezca gris y burdo.
Finalmente, las brujas (porque no pienso hablar del resto de las doncellas del pueblo) que tienen el corazón oscuro y llenó de alfileres, no es que sean malas por ser malas: son malas porque son frágiles y cada movimiento hace que un alfiler se clave y desangre al apenas latente bombero.
¿Tú quién eres?
Yo odio a las princesas que sueñan despiertas.
